5/7/10

lo mas rico que la vida me haya dado...


Despues de un largo tiempo sin estar juntas por problemas personales, se nos dio la oportunidad de irnos de viaje, la primera noche en estar juntas en su casa deseaba hacerle el amor..

- Vamonos a dormir- le pedi disimulando estar cansada para entrar a la habitacion.
Al estar a un costado de la cama solo se le ocurrió besarme, ha decir verdad me pareció de lo más rico, sentir como su lengua se apropiaba de mis labios, me enloqueció. Si, solo se nos ocurrió besarnos unos minutos, nunca tome la iniciativa de hacer algo mas, algo que mi cuerpo pedia a gritos.. Sólo hacerla mia.


Ella despues de unos minutos tomó la iniciativa y con una sonrisa perversa me dijo al oído "no pensé que ya fueras tímida", sólo sus palabras me hacian enloquecer aun mas, me daban más ganas de recorrer con mis manos todo su cuerpo. Deslizó mis pantalones y yo le quité su blusa negra con esos escotes que me hacian desearla aun mas. Besé su cuello y humedecí mis labios al ver sus pechos, medianos, duros y suaves, ese cuerpo me prometía placer inminente, toqué su espalda mientras mi lengua recorría cada milimetro de sus pechos, inmediatamente la gire y con mis manos puse sus bazos contra la pared, lamí su espalda, su cuello y sin mas ni menos estire un poco mis manos hasta tocar su sexo, me fascino sentir su humedad, mis dedos se deslizaban facilmente y acariciaba su clitoris tal y como a ella le gustaba.

Lamia su nuca y con mi otra mano apretaba uno de sus ergidos pechos. Me quede en esa posicion alrededor de un minuto, hasta que note como separaba sus piernas dandome a entender que la penetrara. Retire mi mano y por atras toque su sexo que estaba aun mas humedo, introduje un par de dedos y la penetre una y otra vez, ella solo mordia su labio inferior y gemia deliciosamente, yo sudaba placenteramente al ver como mis dedos la recorrian hasta el fondo cada vez mas rapido. Ella estiro una de sus manos para rosar mi sexo, y no pude ocultar que me gusto su idea, abri un poco las piernas y le permiti tocarme, estaba demasiado humeda y me encantaba tocarla y que ella hiciera lo mismo.


Mis dedos se introducian cada vez mas rapido y sus dedos tocaban mi clitoris de una manera increible, gemiamos y sudabamos con mas intensidad.
-Basta, ven aca- me dijo mientras me aventaba hacia su cama, y ella caia encima de mi. Me termino de quitar la ropa y me beso el cuello sin dejar de tocar mi punto mas sensible. Sin decir mas abrio mis piernas y me dejo sin aliento cuando senti su lengua resbalar entre mis piernas, lamia una y otra vez. Gemi discretamente y ella solo me decia
-grita, quiero escucharte, vamos-
no podia evitarlo, lo hacia cada vez mas fuerte, mi espalda se arqueo, abri mas las piernas y no pude evitar hacerlo, gemi y gemi hasta terminar. Cerre los ojos y ella saco sus dedos.
-Me encanta sentirte y saborearte amor-

Yo simplemente estaba agitada, sudando junto con ella y disfrutando de este reencuentro. Me beso y me abrazo sin levantarse de mis piernas, dejo que me reincorporara para pedirme:
-vamos sientate aqui- recargue mi espalda en el respaldo de su cama y se volvio a poner encima de mi, acerco sus pechos en mi cara y puso una d mis manos en una de sus nalgas para que la tomara de nuevo. Muy a pesar de ese orgasmo que me acababa de regalar, mis deseos por ella eran cada vez mas grandes.
Lami sus pechos, los mordi y la bese una y otra vez, ella estaba transformada en algo que me encantaba, estaba deseosa y con esa mirada que me pedia mas en cada momento y yo no me podia negar.

De un momento a otro empezo a mover su cadera, y nuestros sexos se rosaban, humedos y llenos de deseo, me encantaba esa sensacion y aun mas al ver como sus pechos chocaban uno con el otro cada que se movia encima de mi.
Mis labios los lamian ansiosamente mientras mis manos apretaban sus nalgas, moviendolas y acercandola a mi. A ella le encantaba, y de vez en cuando le soltaba una nalgada, ella seguia moviendose, gemia y la volvia a nalguear. Miraba nuestros sexos unidos, y escucharla jadear, gemir y lamer sus pechos me drogo de placer, ambas sudabamos y gemiamos al mismo tiempo. Yo solo pensaba en aguantar el calor de su entre pierna sobre la mia, queria terminar junto con ella, pero no sabia hasta cuando. Mis manos le ayudaban con sus movimientos, hasta que sin mas ni menos mis piernas temblaron, su abdomen se paralizo y ambas gemimos al mismo tiempo, cerramos los ojos y nos quedamos paralizadas por unos segundos empapadas de sudor sumamente agitadas.

No creia lo que habia vivido, fue de las cosas mas ricas que la vida me habia dado, y aun mas porque fue con la mujer que amo desde hace muchisimo tiempo, la deseaba tanto como a ella a mi, y senti que me volvia loca de placer.
-estuvo riquisimo bebe!- fue lo primero que dijo al pisar la tierra y abrir los ojos, me abrazo, me beso y se puso a un costado de mi.
Nuestros cuerpos sudados y cansados se unieron en un abrazo, que duro para toda la noche.
:) te amo, nos dijimos antes de dormir.

No hay comentarios: